Actividad Física

Consejos sobre los ejercicios

La actividad física es un aliado ideal en el tratamiento de distintas enfermedades, relacionadas o no al estado metabólico de cada individuo, e incluso, en algunos casos, permite prevenir la aparición de las mismas.

Algunas enfermedades como hipertensión arterial, obesidad, dislipemias (aumento del colesterol en sangre), síndrome metabólico y por supuesto diabetes, son mejor tratadas con el aporte del ejercicio en el tratamiento.

Los cambios en el estilo de vida moderno han llevado a que cada vez haya más gente sedentaria, quienes a su vez sufren de una alimentación inadecuada; en parte debido al aumento en el contenido de hidratos de carbono, al incremento de grasas y a la disminución del contenido de fibras como ingredientes de estas comidas, como así también al mayor tamaño de las raciones ofrecidas por la industria alimenticia.

En cuanto a la actividad física, es importante explicar que la movilización o contracción muscular aumenta el consumo de glucosa. Este azúcar es el combustible necesario para que el músculo funcione adecuadamente.

De esta forma los niveles de azúcar en sangre disminuyen durante y después de la realización de ejercicios, dando como resultado una mejoría inmediata en la utilización de los azúcares rápidos, optimización de los depósitos de azúcares en el organismo y respuesta óptima del cuerpo a la insulina, ya sea ésta la propia de cada individuo (en pacientes diabéticos tipo 2) o la inyectada en forma externa (en pacientes diabéticos tipo 1). Esta mejoría metabólica se observa aún luego de 72 horas de haber realizado la suficiente actividad física.
Además el ejercicio puede reducir los síntomas de depresión y mejorar la calidad de vida en todos los pacientes.

Existen diferentes tipos de actividad física y también de clasificaciones:

TIPOS DE ACTIVIDAD FÍSICA

Según la utilización de oxígeno por parte del músculo

Aeróbica

(bicicleta, caminar, nadar, correr, gimnasia, futbol, tenis)

Anaeróbica

(levantamiento de pesas)

Otras formas menos intensas de ejercicio (yoga, tai chi, pilates pasivo, etc) muestran resultados mixtos de acuerdo a cada paciente, quizás no sean tan efectivos como los aeróbicos moderados o intensos (nombrados anteriormente), pero no por esto dejan de ser saludables.
Los beneficios del ejercicio aeróbico, se logran con30 minutos al día/ 5 días a la semana, e incrementando luego este tiempo a 45-60 minutos al día, o como mínimo día de por medio.

Existen tres pilares fundamentales a tener en cuenta
cuando se indica comenzar a realizar actividad física:

El ejercicio aeróbico moderado mejora las glucemias y la acción de la insulina en forma aguda y a través del tiempo. El riesgo de hipoglucemia es mínimo en aquellos que no utilizan insulina o pastillas que estimulen la producción de insulina.
En cambio, en el ejercicio corto, intenso y de competencia pueden producirse hiperglucemias debido a la descarga de hormonas como la adrenalina entre otras.La combinación de ejercicios aeróbicos y de resistencia podría ser más beneficiosa para el control glucémico que cualquiera de ellos por separado. Es de suma importancia que el paciente se encuentre cómodo a gusto y que le resulte placentera la realización del ejercicio elegido.
Siempre se recomienda fijar días y horarios semanales para lograr la sistematización de la actividad física; esto permite que haya un compromiso y que esos días y horarios sean para la realización del ejercicio semanal (y en lo posible no realizar cambios).

Otro punto importante es utilizar la indumentaria apropiada para la actividad que fue elegida (nadie puede caminar mucho tiempo y cómodo con zapatos y jeans…).

COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES Y ACTIVIDAD FÍSICA

Existen algunas situaciones especiales en las cuáles, si un paciente está afectado de alguna secuela producida por la diabetes (retinopatía, neuropatía, úlceras en los pies), será conveniente que antes de empezar con un plan de actividad física, consulte a su médico Diabetólogo de cabecera para que le recomiende el tipo de ejercicio más conveniente.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS FRECUENTES

¿Hay diferencia entre la actividad física para pacientes diabéticos tipo 1 y tipo 2?

No existe diferencia en cuanto a la actividad física en sí, pero si generalmente en un paciente diabético tipo 2 no es necesaria la medición de sus glucemias antes de realizar ejercicios, ya que siempre se beneficiará de éstos, independientemente de los valores con que empiece a realizarlos; pero en los pacientes diabéticos tipo 1 o en diabéticos tipo 2 que usan insulina, es importante conocer antes de empezar la actividad física, los valores glucémicos, así como también el tipo y duración de la actividad física a desarrollar, para evitar problemas imprevistos durante el ejercicio o luego de realizarlo.

¿Cuándo un paciente NO debe realizar actividad física?

Si el paciente se encuentra descompensado, con valores extremadamente altos (mayores a 300 mgdl) y si se acompaña de cetosis o de malestar clínico inespecífico, es recomendable que bajen las glucemias, y que se hidrate correctamente (consumo de agua). Sin embargo, cabe aclarar que sólo un valor alto de glucemia, sin otro síntoma no es indicador de que la actividad física deba suspenderse. Y si, por el contrario, presenta valores de glucemias menores a 100 mgdl, se recomienda realizar una colación previa al ejercicio y hacer una pausa a los 20-30 minutos de haber comenzado, controlar la glucemia para detectar si ésta no vuelto a descender y luego continuar.

¿Cuál es el control clínico o chequeo mínimo que deberá realizar un paciente diabético antes de hacer por primera vez actividad física?

En ejercicios vigorosos o que excedan la capacidad habitual de la persona, en sedentarios o mayores de 30-35 años, sería beneficioso una evaluación cardiológica previa (realizada por un cardiólogo o médico deportólogo).

¿Es peligroso realizar actividad física de más?

Si el paciente logra, luego de un plan de entrenamiento adecuado y paulatino, llegar a un estado físico tal que le permite tolerar perfectamente el tiempo de ejercicio recomendado y quiere aumentarlo, no existe ningún peligro para él.

Si bien la indicación de Actividad Física debe acompañar como piedra fundamental al tratamiento global de un paciente con diabetes junto a la alimentación y a lamedicación adecuada, muchas veces vemos que, por diferentes razones, ésta no se cumple (“no tengo tiempo”- “en invierno hace mucho frío”- “en verano hace demasiado calor”- falta de espacios seguros para realizarla- etc ).
Aunque somos conscientes de que, en la práctica, “es más fácil decirlo que hacerlo”, debemos promover que el ejercicio sea cumplido, como indicación, en todos los sujetos de acuerdo a su condición.
Para que la actividad física cumpla con su objetivo principal que es mejorar la salud, ésta deberá ser: programada, consensuada con el médico tratante, en lo posible supervisada (al menos en las etapas iniciales) y por sobre todas las cosas placentera, para la persona que la realiza.